Una felicidad incierta.
•Era mi cumpleaños numero 18, creía poder tener todo el
poder del mundo a mis pies solo por el hecho de cumplir la mayoría de edad en
mi país. Pensaba podía hacer lo que quería y además vivía un libertinaje que no
me daba mas opción que vivir ciega frente al mundo. Compartía poco tiempo con
mi familia y la verdad ese día no iba a ser diferente. Me levante como de
costumbre, me arregle y me vestí para salir, me fui para la casa de mi abuela y
compartí con mi familia un rato. En realidad como dice Barthes en su obra La
cámara lucida “ya no podía esperar mas que mi muerte total,indialectica” debido
a rebeldía y mi terquedad. En esta foto puedo mostrar el amor incondicional que
tiene mi abuela hacia mi y el vacío de mi mirada, lleno de una falsa sonrisa,
de una felicidad incierta, que en realidad no existe. “La fotografía no
rememora el pasado, el efecto que produce en mi no es la restitución de lo
abolido, sino el testimonio de que lo que veo ha sido” Luego de compartir con ella, salí de su casa tan pronto como
pude esperando llegar a un lugar oscuro,vacío y solo. En donde la soledad era
mi mejor amiga. “Si mis esfuerzos son dolorosos, si estoy angustiado, es porque
a veces me acerco, me quemo; en tal foto creo percibir los lineamientos de la
verdad”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario